martes, 27 de septiembre de 2011

SUCRE fundada el 29 de setiembre de 1538


Ciudad histórica de Sucre

Sucre, situada en el departamento de Chuquisaca, es la capital constitucional de su departamento y de la Nación. Es conocida como la “ciudad de los cuatro nombres”, ya que a lo largo de su historia ha sido bautizada cuatro veces: La Plata, Charcas, Chuquisaca, y actualmente Sucre.

Fue fundada en 1538 por Pedro de Anzúrez. En 1840 recibió su actual denominación en honor al primer presidente de Bolivia, Antonio José de Sucre. Fue una de las primeras ciudades que se alzó contra la dominación española, en 1809. En ella se estableció la Corte Superior de Chuquisaca, cuya asamblea proclamó la independencia del Alto Perú el 6 de agosto de 1825, que la convertiría en la República de Bolívar y luego en Bolivia. En 1948, un terremoto destruyó muchos de sus edificios coloniales; posteriormente fue reconstruida con estructuras modernas, amplias avenidas y parques, como el de Bolívar o el de la Libertad.

Entre los macizos de Sicasica y Churruquella, en el Altiplano Andino, a 2835 metros de altitud, se ubica la ciudad de Sucre, incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad en el año 1991, por su magnífica arquitectura y sus valores históricos-culturales durante la colonia y la independencia del país. La ciudad fue protagonista del primer pronunciamiento libertario en América Latina, el 25 de mayo de 1809; sirvió además, de escenario para la creación de la República de Bolivia, cuando el 6 de agosto de 1825 se firmó el Acta de la Independencia.

Sucre sigue el plano de damero, común en las ciudades coloniales, con una red de plazoletas, jardines y parques que otorgan gran armonía al conjunto urbano. Es una de las ciudades de arquitectura hispánica mejor conservada en América, con calles empedradas, fuentes labradas en granito, iglesias antiguas, casa techadas con tejas de barro cocido espolvoreadas con cal y con paredes blancas, características del diseño colonial.

Es abundante la arquitectura religiosa, destacándose la iglesia de San Lázaro, la más antigua, construida en 1544; la iglesia la Merced, que cuenta con una hermosa capilla; el convento de San Francisco Javier, y la Catedral, cuya construcción comenzó en 1571 y finalizó un siglo más tarde, donde resalta su bella fachada barroca.

En la arquitectura civil se destacan el hospital (1554), el Arzobispado de La Plata (hoy de Chuquisaca), la Universidad de San Francisco Javier de Chuquisaca (1624), la Corte Suprema de Justicia. Además, durante la colonia, Sucre fue sede de la Audiencia de Charcas, la Casa de Gobierno (hasta fines del siglo XIX) y la Casa de la Libertad (donde se reunió el primer Congreso Constituyente de la Nación y se firmó el Acta de la Independencia). También se puede visitar la Biblioteca Nacional, que conserva más de 100.000 piezas impresas desde 1493, así como muchos otros edificios.

Sucre, usualmente definida como ciudad "colonial", tiene de ese período la mayoría de sus monumentos, particularmente los religiosos y culturales.



El PUJLLAY, Danza y Tradición de Tarabuco (Sucre)


Entre las grandes fiestas folklóricas de Bolivia, se destaca la llamada hoy "CARNAVAL DE TARABUCO". Tarabuco se sitúa entre las corrugaciones andinas que forman los valles centrales de bolivia, en la provincia Yamparáez del departamento de Chuquisaca.


El día 12 de marzo de cada año las comunidades Yamparáez festejan un fasto guerrero sucedido el 12 de marzo de 1816: En los cruentos años de la guerra de la Independencia todo el departamento de Chuquisaca, levantado en armas, hacía una guerra de guerrillas contra el ejército español; entre los patriotas que conducían a los guerrilleros se destacan las figuras de Juana azurduy de Padilla, Manuel Asencio Padilla, y los Calisaya, Carrillo y Miranda.

En Tarabuco se dan cita todas las comunidades de la zona, -desde el año 1973- para realizar la fiesta de EL PUJLLAY, que se constituye en una de las más grandes demostraciones del folklore nativo boliviano.




Son singularmente bellas las vestimentas que ostentan con orgullolos hombres y mujeres yamparáez. El tejido de las prendas, hecho en telares nativos, se destaca entre los mejores de América.

"La almilla o camisa de c'uyo negro, el calzón de dril blanco encima del cual va otro mas corto de paño negro, con franjas doradas y adornos rojos en la parte de atrás, visten el cuerpo del pujllay. Adosado a éste, un chumpi o faja sujeta al siqui - unku que no es otra cosa que un pequeño ponchito a rayas de vistosos colores. Sujeta al calzón, el siqui - unku y un conjunto de campanillas, un cinturón ancho de cuero o cincho, que va a la cintura, sirviendo a la vez de bolsillo. Sobre los hombros y espaldas se colocan un poncho pequeño llamado también unku normal, y otro encima "pallado" o de fiesta, tejido con varias figuras y colores vivos; encima de ambos ponchitos, vá un pañuelo grande de fiesta color mordoré que representa júbilo.

Sobre la cabeza y debajo de la montera "ticachascada", se cuelga la cofia con las dos estallas, que no son otra cosa que anchas cintas bordadas con figuras diversas, que caen sobre las espaldas del pujllay. La montera de fiesta se adorna con flores de tela e hilos de plata, completándola con lentejuelas".

La música del "pujllay", es pentatónica y se la ejecuta con aerófonos como el "Tokoro" y "pinkillos", se  marca su ritmo con espuelas hechas con láminas de hierro, sujetadas en una sandalia con alta plataforma de más de 10 centímetros de espesor.

 


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